"El Aikido ha representado para mí: encontrar el camino
hacia la paz, hacia la armonía conmigo mismo y mi
entorno. Me ha dado bases para reforzar mi disciplina,
brindándome mucha confianza en mi mismo y sobre todo me
ha dado la paciencia para poder entender, no solamente,
técnicas de defensa, sino también, visualizar
situaciones en mi diario vivir que me permiten tomar las
mejores decisiones."